POSIBLES DUDAS SOBRE LA DISPENSACIÓN DE FM A VETERINARIOS

1.¿Hay algún problema en que las venga a buscar la veterinaria y que las dé ella a su consulta?

No, a diferencia de lo que sucede con los preparados oficinales, la ley no obliga a que sea el farmacéutico la persona que entregue el preparado directamente al usuario final. Por tanto, el veterinario en concreto que prescribe puede recoger directamente las fórmulas encargadas.

 2.¿Hay algún problema que yo le haga algún descuento sobre el PVP?

Sí, las fórmulas magistrales ostentan la calificación legal de medicamentos, y como tal, hay que atender el artículo 4.6. de la Ley del Medicamento. De acuerdo con el referido artículo, queda prohibido el ofrecimiento directo o indirecto de incentivos comerciales, como descuentos en el precio, por parte de los agentes que tengan interés en la comercialización de medicamentos a los sanitarios implicados en el ciclo de la prescripción.

En este sentido, se podría entender que una oficina de farmacia formulista presenta un interés directo en la comercialización / dispensación de fórmulas magistrales, por lo que, el hecho de llevar a cabo un descuento a favor de un facultativo, podría ser una manera de incentivar la relación.

3.Yo guardo todas las prescripciones con la hoja de fabricación.

La Ley del Medicamento, y en especial el artículo 38 del Real Decreto 109/1995, de 27 de enero, sobre medicamentos veterinarios (modificado por el Real Decreto 1132/2010) regula los requisitos en la gestión de las fórmulas magistrales.

De manera expresa la citada norma (art. 38.4.) Obliga al farmacéutico a llevar un libro de registro de las fórmulas magistrales elaboradas con los  datos que se reflejaron en la correspondiente etiqueta y la referencia a la prescripción correspondiente.

Por su parte, el artículo 40 del Real Decreto 109/1995 detalla el contenido mínimo que debe constar en las etiquetas de las fórmulas magistrales, que transcribimos a continuación:

     a) Identificación de la oficina de farmacia y del veterinario prescriptor.

     b) Número con el que figura en el libro de registro de la oficina de farmacia.

     c) La mención «Fórmula magistral de uso veterinario» o «Preparado o fórmula oficinal de uso veterinario», según proceda.

     d) Fecha de elaboración.

     e) Identificación de los animales o explotación de destino.

     f) La composición cualitativa y cuantitativa en principios activos por dosis o según la forma de administración, para un determinado volumen o peso, utilizando, cuando exista, la denominación común internacional recomendada por la Organización Mundial de la Salud y, en su defecto, la denominación común usual.

     g) En la medida en que afecten a la composición cualitativa y cuantitativa en principios activos de los medicamentos veterinarios, las disposiciones aplicables al efecto del anexo I del Real Decreto 1246/2008, de 18 de julio, por el que se regula el procedimiento de autorización, registro y farmacovigilancia de los medicamentos veterinarios fabricados industrialmente.

     h) El número de referencia para la identificación en la producción (número del lote de fabricación).

     i) El tiempo de espera, aun cuando fuera nulo, para los medicamentos veterinarios que deban administrarse a los animales de producción de alimentos con destino al consumo humano.

     j) La fecha de caducidad en lenguaje comprensible.

     k) Las precauciones particulares de conservación, si hubiera lugar, con el símbolo correspondiente si se requiere el concurso del frío.

     l) Las precauciones especiales que hayan de tomarse al eliminar los medicamentos sin usar y los productos de desecho cuando proceda.

Por último, esta información registrada debe conservarse durante en período mínimo de 5 años a disposición de las inspecciones que puedan realizar los órganos competentes.

 4.No existe ninguna posibilidad de que tenga ningún medicamento anónimo a su consulta fabricado por nosotros.

De acuerdo. Con todo, señalar que las fórmulas magistrales deben ir siempre destinadas a un animal individualizado o en un reducido número de animales de una concreta explotación bajo el control directo del veterinario que prescribe la elaboración de la fórmula.

 

Como siempre, quedamos a vuestra disposición para cualquier aclaración o duda en relación a la misma, u otras cuestiones.